¿Cómo afecta el envejecimiento a las distintas capas de la piel?
La piel es el órgano más grande del cuerpo y entre sus principales funciones destacan la protección del organismo de factores externos, la percepción de sensaciones o la regulación de la temperatura corporal. Epidermis, dermis e hipodermis son las tres capas que conforman la piel. Pero, ¿cómo afecta el envejecimiento a todas las partes de la piel?
Epidermis
Es la capa más externa de la piel y funciona como barrera frente a agentes externos. Además, mantiene el nivel adecuado de líquidos internos impidiendo que algunos salgan al exterior. Aunque en zonas como la planta de los pies o las manos puede tener un espesor de 1,5 mm, en el contorno de los ojos es inferior a 0,04 mm.
El envejecimiento afecta a esta zona de la piel al ser la renovación celular más lenta, por lo que disminuye la producción de lípidos en la superficie de la piel, causando aspereza y sequedad. Se vuelve más sensible a los efectos del sol y tarda más en curarse al ser la cicatrización más lenta.
Dermis
Es la capa que está por debajo de la epidermis. En ella se encuentran las glándulas sudoríparas y sebáceas, células adiposas, folículos pilosos, fibras de colágeno y elastina y fibras nerviosas.
A partir de los 25 años se reduce la formación de colágeno y elastina dando lugar a la aparición de arrugas. La pérdida de elasticidad provoca una disminución de nutrientes y oxígeno a la superficie de la piel, disminuyendo el brillo rosado de una piel joven.
Hipodermis
Es la capa más profunda de la piel. Los vasos sanguíneos, los ligamentos cutáneos y los lipocitos forman esta capa.
Se reduce el tamaño y el número de las células que almacenan lípidos en la capa adiposa. Debido a esto se pierde volumen, pudiendo surgir arrugas profundas.
Etiquetas: capas, dermis, envejecimiento, epidermis, hipodermis, piel, prevenir envejecimiento facial









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