Azafrán en el sector cosmético: las propiedades del oro rojo para nuestra piel
Si pensamos en el azafrán, inevitablemente nos viene a la mente como condimento gastronómico. Sin embargo, esta especia, de gran uso desde la civilización egipcia, tiene múltiples propiedades cosméticas desconocidas para muchos.
En el ámbito de la belleza, destaca por sus cualidades naturales en lo que a la piel y el cabello se refiere.
Su uso no sólo permite aclarar y rejuvenecer la piel, sino también tenerla suave y libre de acné, manchas y espinillas. Asimismo, actúa como un potente hidratante, si se aplica en aceite capilar. Además, aunque es un producto muy caro, se necesita muy poca cantidad para conseguir unos resultados eficaces.
Beneficios para la piel
El sector cosmético asiático ya usa esta sustancia, rica en minerales, de manera habitual. En España todavía se está implantando, pero poco a poco los tratamientos con esta especia tienen más adeptos. Entre los remedios más conocidos del oro rojo están las mascarillas y exfoliantes.
Las mascarillas con azafrán como ingrediente principal no sólo aclaran el tono de la piel, sino que la dejan limpia y radiante. En periodos como el embarazo, las madres se untan leche con azafrán para tener un cutis más luminoso. Este mismo remedio hace que la piel quede libre de bacterias, gracias a su contenido antifúngico, por lo que previene de la aparición de granos y manchas durante la pubertad.
Otras de las técnicas recurrentes es remojar hebras de azafrán en agua de rosas y aplicarlo después de lavarse la cara. Así se consigue tonificar la piel y evitar que parezca apagada.
En definitiva, nos encontramos ante un producto que, más allá de su uso en la cocina, nos puede aportar infinidad de beneficios para lograr un piel con luminosidad y libre de impurezas.








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