Cachetes en la cara como antiarrugas natural: el último hito en la estética tailandesa
Probablemente la mayor preocupación estética para las mujeres es la aparición de arrugas. Esos signos en el rostro que marcan a fuego nuestra edad. El mundo de la belleza está en constante evolución para descubrir y aplicar técnicas que nos acerquen al elixir de la eterna juventud.
Si bien, en algunos países como Tailandia, algunos tratamientos para conseguir este fin se acercan a lo esperpéntrico. La moda en Bangkok, que se está expandiendo al resto del mundo, es dar firmeza al cutis a golpe de manotazo.
La técnica de este peculiar masaje facial consiste en sesiones de 20 minutos de pellizcos y bofetones en la cara.
Un vaiven de palmaditas en el rostro que propician la activación de la circulación, reducir los poros y eliminar la flacidez, según afirman sus creadores.
Por poco más de 400€, un cliente puede experimentar el ritmo de los cachetes en su tez. Esta curiosa terapia puede recordar a la gimnasia facial, pero tan sólo existen 10 centros en el mundo que apliquen esta técnica. El proceso, que en muchos casos se hace al compás de la música, consiste en dar golpes con los dedos por las mejillas y frente. El ritmo debe ser constante y los movimientos de subida y bajada.
A pesar de que no hay evidencia médica que demuestre que este antiarrugas natural tenga eficacia, muchas personas que lo han probado aseguran que es un método saludable de rejuvenecimiento. El estímulo que ofrece la mano, al contactar con la piel, de manera rápida y consecutiva provoca una contracción y dilatación muscular. De este modo los músculos se refuerzan y vuelven a adquirir su elasticidad. ¿Estamos ante un nuevo invento que competirá con las cremas faciales y la cirugía plástica?
A la espera de que esta técnica demuestre sus resultados, en Beyourself te ofrecemos un método similar pero mucho más placentero y certero: el facial training. Una gimnasia facial con la que se tonifican gran número de músculos de la cara, se levantan pómulos, se perfilan y se contornean rasgos que se quieren cuidar como cejas y óvalo. ¡Anímate a probarlo!
Jesica Equísoain








Deja un comentario