Hidrolipoclasia o cómo poner fin a la grasa localizada sin cirugía
¿Conseguir los efectos de una liposucción pero sin pasar por quirófano? Con la hidrolipoclasia es posible. Esta técnica médica consigue eliminar la grasa localizada de manera permanente y que ésta no se reproduzca al romper la célula grasa (adipocito). Esta grasa liberada se elimina del organismo a través del hígado.
Cualquier persona con grasa localizada o celulitis es susceptible de someterse a la hidrolipoclasia. Esta técnica se puede realizar en zonas del cuerpo como el abdomen, la cara interna de las piernas, rodillas, muslos o las comúnmente conocidas como cartucheras. También se puede usar en el rostro para hacer desaparecer la papada.
¿Cómo se realiza el tratamiento?
Lo más importante es ponerte en manos de profesionales de la medicina estética. Tras la valoración médica, se procede al drenaje linfático con infrarrojos para estimular el metaboslimo. Mediante inyecciones de volúmenes de líquido (solución fisiológica y/o agua destilada con medicamentos lipolíticos) se consigue actuar sobre la célula grasa. La cavitación se hace vibrar las moléculas de agua que hay dentro del adipocito, consiguiendo la rotura de la célula y la liberación de la grasa. Se debe llevar una faja compresora tras la sesión para reducir la inflamación, mejorar el drenaje y evitar la flacidez.
Se recomienda seguir una dieta baja en grasa para favorecer la eliminación de la grasa del organismo. Este procedimiento será efectivo y permanente si no se aumenta de peso más de 4 kg.
Etiquetas: adipocito, grasa, Hidrolipoclasia, inyecciones, liposucción, medicina estética









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