En verano ¡cuidado con la deshidratación!
El agua es uno de los componentes principales de nuestro cuerpo, llegando a suponer alrededor de un 60-75% de nuestro peso corporal total. El agua es responsable de que se desarrollen de forma correcta muchas de las funciones vitales de nuestro organismo.
Es muy importante por ello mantener el equilibrio hídrico de nuestro cuerpo, reponiendo el agua que se pierde diariamente para evitar deshidratarnos. Aunque esta práctica de beber al menos dos litros de agua al día, debemos llevarla a cabo durante todo el año, en verano mucho más pues las altas temperaturas hace que perdamos más líquido que el resto del año.








