6 curiosidades sobre el botox, elixir contra el envejecimiento
1. Aunque es conocido como botox, se trata de su nombre comercial, ya que esta marca fue la pionera y única durante largos años en vender en el mercado la toxina botulínica tipo A.
2. La primera vez que se utilizó la toxina botulínica fue en el año 1977 y se hizo para corregir una patología oftalmológica: el estrabismo. No fue hasta 2004 cuando su comercialización se autorizó en España. En la actualidad, otras dos marcas más pueden vender este producto con fines estéticos.
3. A pesar de requerir de varias sesiones para que sea efectivo, no crea adicción. El paso del tiempo es muy temido por aquellas personas con vértigo a envejecer, por eso cuando desaparece su eficacia y reaparecen las arrugas, el paciente quiere eliminarlas de nuevo.
4. Las inyecciones de botox tienen como objetivo paralizar o relajar el músculo con una duración determinada” ya sea con fines estéticos o terapéuticos. De modo que sólo afectan al músculo, en ningún caso al sistema nervioso, aunque por accidente se inyecte en un nervio o vaso sanguíneo
5. No sólo es utilizado para eliminar las marcas de expresión. Gracias al botox, se logra disminuir la actividad de las glándulas sudoríparas. Por ello, personas con hiperhidrosis, sudoración excesiva en axilas, manos y pies, mejoran mucho su calidad de vida al inyectarse.
6. El botox disminuye el ritmo del desarrollo del cáncer de estómago. Se están realizan estudios en laboratorios noruegos con ratones que muestran un aumento del 35% de supervivencia a esta enfermedad, con tratamientos combinados de la toxina butolínica y quimioterapia. Al inyectarse en el área donde se localizaba el tumor en los roedores, el botox bloqueó las señales emitidas por el nervio vago, que llega hasta el abdomen procedente del cerebro. Tras analizar el efecto del nervio suprimido, se observó que las células madres cancerígenas ralentizaron visiblemente su crecimiento.
Jesica Equísoain







